El sonido de la exploración vital: Anatema, de Humberto Polar

TXT :: Borja Ilián

Entrar en el mundo de Anatema es encontrar el trazo vital y creativo de Humberto Polar, un renacentista amante de la ola digital; un humanista que explora distintos caminos de la expresión artística. Existe el Polar publicista, el poeta, el video creador, el agitador musical , el editor gráfico, el editor musical, el DJ, y el músico orgánico y el electrónico, el artista visual… y sobre todo un defensor a ultranza de la experiencia como fuente de inspiración.

Humberto, el músico electrónico, ha publicado Anatema, su primer álbum completo como Humberto Polar: un disco donde continúa con la exploración de espacios físicos y emocionales a través de la música electrónica. Para este fin utiliza géneros colindantes mayoritariamente con el IDM: ambient, dark ambient, drone music… exploraciones arrítmicas, llenas de micro beats, elementos orgánicos  y texturas, más preocupadas por paisajes que discursos.

No se trata de un disco unitario como sus coetáneos Thomas Koner o Ben Frost tan aficionados a visitar un solo lugar; no se trata de un viaje sin cambiar de vía. La inquietud provocada a través de la producción mantiene la unidad de Anatema, pero es un disco de tracks. Rolas con identidad y significados distintos entre sí. No es de extrañar cuando estamos escuchando la obra de un poeta viajero, un creador que acumula visiones y experiencias unitarias.

Salvo en tramos de la canción “Muta Mutandis”, donde unos breaks atropellados aceleran los beats por minuto cerebrales, (una canción con aires a Boards of Canada), el disco se mueve al ritmo de una exploración melancólica. Los adornos barrocos de “Apenas”, deliciosa pieza para nutrir el espíritu; la entonación épica para mañanas con dudas de “Guitar Hero”; la narración de un día de devoción de “Fieles”; el final con insinuaciones de que la historia continuará de “Ciao”; la apertura expansiva de “Fuera”; el angustiante recogimiento de “Anatema”, donde el artista parece estar escribiendo un poema arrebatado por unas musas malignas; la sencillez reflexiva de “Bruma”; la aspereza industrial de “Matatono”...

Anatema es en definitiva un disco para los amantes de las emociones y el arrebato, para los que son capaces de sumergirse en universos ajenos y así llegar a los propios.

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