Ramona, los muchachos de los ojos tristes

Ramona es la banda que te enamorará con letras melosas y  sonido vintage 

Corría el 2015 cuando Ramona, una banda oriunda de Tijuana presentaba su primer LP La Segunda Luz del Día, a primera escucha presenciabas que el éxito de Ramona llegaría tarde o temprano con este sonido tan digerible, cargado de influencias que van desde Los Angeles Negros, José José, Agustín Lara hasta Fleet Foxes, El Flaco Spinetta y Françoise Hardy.

En este primer corte de larga duración encontramos sonidos que van desde el pop, rock alternativo, jazz , rock clásico y en el caso de “Tristes Ojos”, hasta de las baladas románticas de los 60.

Dos años más tarde Jesús Guerrero (voz, guitarra, trompeta) Omar Córdoba (batería, percusiones) Mauricio Villicaña (guitarra, teclados) y Edgar Moreno (bajo) lanzan su segundo álbum. Cérès supera ampliamente a su antecesor en todos los aspectos y Ramona da un gran paso.

El disco abre con “Ojitos Soñados” y aquí Ramona repite la dosis de la ya mencionada balada romántica típica del rock de los 60, en donde se le canta al amor de una forma melosa sin caer en lo cursi.

Es de alegrarse que no se hayan quedado con la formula que habían encontrado en el primer LP. Conforme Cérès avanza  nos damos cuenta de la evolución y del sonido que fueron trabajando en los sintetizadores para lograr una fusión perfecta de rock/pop/psicodelia. No hay mejor ejemplo de lo anterior que “Colores”. En canciones como “Cecilia” “Mateo” y “Te llevo volando” destacan nuevas influencias como las de The Flaming Lips, Smith Westerns o Tame Impala.

Ramona da un gran salto en su corta carrera con este álbum y si en sus siguientes trabajos logran superarse, probablemente se conviertan en un icono del rock mexicano.

Notas Relacionadas