New Kid In Town: BANKS

En nuestro más reciente número 116:: Silencio:: Wu-Tang Clan, la sección New Kid In Town tiene como protagonista a BANKS, esa linda muchacha que busca conquistar a la escena con su atrevida propuesta musical y, principalmente, visual. Como es habitual en dicha sección, hicimos un análisis (uno a favor y uno en contra) sobre el artista en turno. Conoce los resultados de este interesante ejercicio:

PRO

Lo que Banks viene a proponer no es nuevo y mucho menos distinto a lo que muchas chicas vienen haciendo con teclados CASIO desde hace años: semi atrevidas baladas electrónicas. No, no es nada nuevo, la diferencia es que Banks lo hace mejor.

La fórmula existe, y Banks acaso le brinda más cuerpo, lo anterior se le debe agradecer a su voz, la cual va de lo rasposo a lo francamente sensual y dulce. Su estilo musical, incluso, limita el potencial vocerrón que a esta chica se le podría sacar. Sus influencias se encuentran en los primeros años de Fiona Apple, en la crudeza de Tracy Chapman, el terciopelo de Lauryn Hill, e incluso en la ira inocente de una Alanis Morissette adolescente; entiende su voz y juguetea con ella.

Como base nos encontramos con tonadas electrónicas que van del dubstep al electrónico lo suficientemente experimental como para resultarnos interesante, y lo suficientemente accesible como para pegar en la radio. Detrás de esta chica, que sin duda tenía pósters de Whitney Houston en su cuarto, hay una precisa maquinaria en funcionamiento; en su video sale en diversas etapas de semi desnudez y sus redes sociales, según notificó la propia Banks, son manejadas por su management, ya que ella no se le da tanto eso de la tecnología (como dato curioso, vale señalar que sí publicó su número de celular para que los fans le pudieran marcar por si algo se les ofrece).

Con todo, no puedo evitar sentirme un poco mal por Banks, y es que ella, la que en el fondo quiere ser una artista de R&B, probablemente no sobreviva a las garras de una industria que quiere producir Lanas del Rey como pan caliente.

TXT:: Jimena Gómez @jimena_blue 

CONTRA

Llámenme ignorante, califíquenme como un vulgar, pero no puedo evitarlo. Toda vez que escucho alguna canción de Banks me imagino a Ninel Conde bailando en un antro de moda. Así, alzando los brazos y con los ojos cerrados, con un vestido ligero para pronunciar su curvas y calzando tacones con punta de flecha, sonriendo, con un trago en la mano.

Es una visión patética que viene a mi mente, directo, sin escalas, y el asunto me perturba, por supuesto. Y me pone mal porque, además, de pronto descubro que miles de escuchas no sólo gozan de las tonadas de la responsable de “Waiting Game”, sino que la idolatran al grado de considerarla una figura a la cual vale la pena seguir. Vaya miseria.

Porque cuando esta chica se “prende” provoca bostezos, y cuando susurra –supongo que pretendiendo contagiarnos con su cachondería (?)– no hace más que causar repulsión. Así que, ¿por qué habríamos de atender esta música barata habiendo ya tanta porquería colmando los cestos de basura del pop? ¿Porque Katy Perry nos lo recomienda vía Twitter? Llámenme ignorante, pero dudo mucho que Ninel y Katy difieran mucho en gustos musicales y creo que ya todos tenemos suficiente con las fotos de Miley Cyrus semi desnuda sacando la lengua como para tener que soportar baratijas sonoras de esta calaña, porque, se supone, éste sí es “buen” pop.

TXT:: Pedro Langerhaus

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