Momentos en los que el 'fast fashion' lo hizo todo mal

Después de leer esto renunciarás al fast fashion como The Weeknd

A estas alturas seguro ya te enteraste de lo que sucedió entre una marca de ropa y The Weeknd. Si no, te lo resumimos rápido. Tras la publicación de una sudadera que tiene la leyenda “Coolest Monkey in the Jungle”, modelada por un niño negro, The Weeknd calificó de racista esta imagen y concluyó que nunca más volvería a colaborar con esta marca. Ya que el año pasado el cantante colaboró con una colección de H & M.

La reflexión que obtenemos de este suceso es que, no es la primera vez que las marcas de ropa consideradas como fast fashion, es decir marcas que cuentan con diseños modernos y trendy a un bajo costo, se meten en líos poco éticos. En varios momentos han demostrado que carecen de consciencia por el trabajo y dignidad de los demás.

Uno de los casos más sonados fue el de plagio. Sí, un tema que hoy en día está de moda y en boca de todos por el caso de Lana del Rey y Radiohead. Pero en el caso de Zara este plagio sí que fue muy evidente y ventajoso. Uno de los casos más famosos fue el que sufrió la ilustradora estadounidense Tuesday Bassen, con dicha marca. Y el de la ilustradora mexicana Ivonna Buenrostro a quien Bershka le robó unos diseños de pines.

Con este tipo de acciones la marca afectó directamente al trabajo de varios ilustradores y diseñadores, porque al final las personas podían obtener los mismos diseños, pero a un precio más económico. Y al alcance de todos, porque a cualquier centro comercial que vayas, encontrarás una de estas tiendas.

 Otro caso fue cuando a Bershka se le hizo padre decorar sus tiendas con paredes caídas y afectadas, días después del sismo que se vivió en México y dejó varios edificios y escenarios de este tipo. Mega fail!

 

Y en temas más delicados, el grupo Inditex ha sido acusado en varias ocasiones de explotación laboral. Sin dejar de lado, que tienen fábricas de manufactura con adultos y niños en contra de su voluntad. O sea esclavitud. Varios de sus trabajadores se han quejado de ser despedidos de un día para otro o simplemente por razones injustas en las que su trabajo es devaluado. Como consecuencia de dichas actitudes, sus empleados han optado por escribir mensajes de ayuda en sus etiquetas como: “Hice este artículo que vas a comprar, pero no me pagaron para ello”, e incluso colocando cadáveres de roedores en las prendas:

Esta es la imagen de una chica que encontró el cadáver de un ratón dentro de su vestido

Y por último, no olvidemos que la cantidad de ropa que producen y el material con el que crean las prendas, generan un fuerte impacto contra el medio ambiente. Todos somos esclavos de su estrategia de consumo, en la que crean prendas de poca calidad y a la moda para que tú sigas consumiendo sin parar. Al final, todos somos esclavos del fast fashion.

Si te interesa este tema puedes ver más al respecto en el documental The True Cost: