MEG: todo lo que tienes que saber

TXT: Toño Quintanar

Desde hace algunos años –casi una década para ser específicos- se ha venido cocinando un proyecto el cual destaca por su estrafalaria propuesta; misma que, a pesar de levantar una polvareda de incredulidad entre los más académicos, también podría definirse como el sueño hecho realidad de cualquier amante del cine de monstruos.

Hace unos días, las plegarias de todos los frikys del mundo –me incluyo entre ellos- finalmente fueron escuchadas cuando se liberó el primer tráiler de The Meg; cinta la cual narrará las andadas destructivas de un tiburón prehistórico sediento de sangre.

¿A qué se debe la fascinación que el Megalodón despierta entre los entusiastas más mórbidos de la fantasía oscura? La respuesta es sencilla pero no simple. Esta increíble bestia –alguna vez el rey y señor de los Siete Mares- se destaca como uno de los íconos por excelencia de esa incansable creadora de belleza que es la Madre Naturaleza: un prodigio sin precedentes que nos recuerda nuestra pequeñez como individuos.

Esta emoción –en palabras de Immanuel Kant– puede definirse como “lo sublime”: categoría estética que, a través de una atmósfera decididamente inquietante, nos saca de nuestra zona confort para llevarnos a vislumbrar emociones sumamente intensas.

La idea para esta cinta fue extraída de la novela original de Steve Allen; misma que fue publicada en el lejano 1997 bajo el título de MEG: A Novel of Deep Terror. Dicha obra narra las aventuras de un oceanógrafo quien, durante una misión en las zonas abismales del Océano Pacífico, se topa cara a cara con un Megalodón que ha logrado sobrevivir hasta nuestros días.

Por supuesto, las cosas se complican cuando una serie de cambios en la temperatura del agua –inducida por los propios científicos- permite que el monstruoso pez escape de su aislamiento para sembrar el terror en las aguas del mundo.

Durante una considerable cantidad de tiempo se barajeó la idea de que la dirección de la adaptación fílmica estaría a cargo, ni más ni menos, que del Niño Hostal (Eli Roth); sin embargo,  la idea finalmente fue desechada ante las diferencias creativas que se habían gestado entre el realizador y los productores del filme. Una verdadera lástima, ya que hubiera sido bastante interesante ver la adaptación del libro de Allen en clave ultraviolenta, especialmente tomando en cuenta que John Turteltaub (la elección definitiva) no es precisamente el director más brillante de su época.

A pesar de todo, no cabe duda de que el próximo mes de agosto más de uno acudirá con jubilo a las salas de cine en busca de una buena dosis de horror submarino.

, , ,

Related Posts