Las 5 películas de terror más ridículas del cine mexicano

TXT: Toño Quintanar

Ladrones de tumbas. (1990).

¿Qué es lo que sucede cuando unos muchachillos irrespetuosos –enfundados en un atuendo ochentero que nos remite directamente a Zack Morris y compañía- que se dedican a la dudosa labor de saquear criptas se cruzan con la mano de hierro de Fernando Almada? La respuesta nos la ofrece Rubén Galindo Jr. mediante esta efectista puesta en escena –afortunadamente, el gore no se hace del rogar- en la que un antiguo psicópata de la Inquisición vuelve a la vida para sembrar terror a su paso.

 

Cementerio del Terror. (1985).

Es plena noche de Halloween y unos muchachillos rebeldes deciden que la mejor forma de pasar la velada es escabullirse en un cementerio en busca de emociones arrebatadoras. Por supuesto, estos jovenzuelos no sospechan que su presencia traerá a la vida a un siniestro asesino quien no le pide nada a homólogos norteamericanos como Jason Voorhes o Michael Myers.

 

Colmillos, el Hombre Lobo. (1991).

Esta cinta narra las desventuras de Cristóbal, un entrenador de caballos quien, tras establecer contacto con fuerzas sobrenaturales, logra salir de su humilde condición para ganarse el amor imposible de una muchachona de clase alta. Por desgracia, todo se le viene abajo a nuestro protagonista cuando sus acciones lo llevan a  convertirse en un hombre-lobo sediento de sangre.

 

Dimensiones desconocidas. (1988).

Otra joya ochentera la cual retoma toda la esencia iconográfica de su contexto para catapultarla a nuevos niveles a través de una historia “perturbadora” que nos recuerda a grandes clásicos de la época como la segunda entrega de Pesadilla en la Calle del Infierno. Michael es un joven acosado por fuerzas de ultratumba quien deberá de superar múltiples peligros; todo esto enfundado en una cómoda pijama de dinosaurios que haría sonrojar hasta al más cursi.

 

Herencia Diabólica. (1994).

¿Pensabas que la muñeca con ojos de loca de Vacaciones del Terror era lo más cutre que habías visto en tu vida? Tienes que echarle un vistazo a este monito embrujado el cual, durante sus momentos de posesión, es interpretado ni más ni menos que por un enano maquillado. La presencia de una despampanante Lorena Herrera termina de darle a la cinta ese ánimo de vértigo que tanto nos gusta de las B-movies mexicanas.

 

 

, , , , , ,

Related Posts