Marvin #148 :: The xx :: Corazones Rotos

Carta Editorial

Febrero, el mes del amor.

¿Realmente el amor puede ser el motor de la humanidad?

¿Puede hoy ser causa de guerras, como en la historia del caballo de Troya?

¿Puede conectar dimensiones, gente, esperanzas, solucionar males terribles, como en The Fountain, la incógnita película de Darren Aronofsky?

Este mes se celebra por doquier a ese sentimiento sin definición clara. Ese sentimiento que puede hacer a una pareja o a una persona lograr lo increíble. Que igualmente puede hundir a alguien en el peor de los agujeros voluntariamente. Ese gemelo del dolor sentimental, que cuando es descubierto tiene el cinismo de perpetrarse con una cruel arma llamada esperanza.

Este mes se celebra a los que encontraron el amor feliz y exitoso; a los que no sabían que lo podían vivir siquiera y se acercan ilusionados a probar suerte. A los que quieren. A los queridos.

¿Y los que fallaron? ¿Los que son o fueron víctimas del dolor encapuchado?

¿Los corazones rotos?

A ellos es a los que decidimos celebrar en este número.

No celebrar a manera de burla sino de consuelo, de compañía. De Solidaridad.

Celebrarlos con arte, que históricamente se ha manifestado a través de los tiempos en los límites del amor y el desamor, desenmascarando, describiendo, explicándolos, validándolos.

The XX, banda que luce nuestra portada, hablan de liberación del fracaso sentimental para replantear las posibilidades del aprendizaje obtenido del dolor, en su producción más reciente.

Catalina Bu, en nuestra sección de literatura, acerca el foco a las generaciones aterradas por dicho dolor que buscan refugio en la modernidad y la tecnología para salir airosos de un caso de corazón roto.

En nuestro acercamiento al noveno arte, Osamu Tezuka y Gilbert Hernández son quienes nos cuentan desde la novela gráfica japonesa y el cómic underground su visión acerca del fracaso de las relaciones de manera rotunda.

Así, de página en página, sirva Marvin #148 para acompañar a los caídos en la despiadada batalla de las emociones; para consolarlos. Para reivindicarlos.

La puerta sigue abierta, la luz sigue encendida.

Uili Damage

@uili

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