De cómo Emilio Lezama escribió "Anémona", el primer sencillo de LEZ

TXT :: Emilio Lezama

“Cuando tenía 13 años conocí a K. Ella era un año más chica que yo pero durante el verano fue mi instructora de veleo. Habíamos ido a la escuela juntos todo el año pero nunca le había puesto atención. Y aún así había algo distinto de verla en el velero; tenía una seguridad natural al subirse, como si estuviera hecha para el agua. Me acuerdo que el sol se reflejaba sobre su cara de elfo y K dirigía nuestra embarcación como quien siempre ha sabido que el alta mar es la única forma de experimentar el amor. Creo que los dos éramos muy chicos para entender aquello del amor, pero también creo que el único amor es el que se vive cuando uno no es suficientemente grande para entenderlo y estropearlo. Así que nos enamoramos. O algo así. En todo caso construimos una complicidad extraña pero funcional; ella me regañaba cuando cometía errores, pero me dejaba tocar su mano cuando me tocaba virar el timón y, a veces, al acabar el curso nos poníamos a cazar cangrejos aunque los dos sabíamos que no íbamos a encontrar ninguno. 

Los veranos duran demasiado poco y cuando ese acabó yo me tuve que ir a miles de kilómetros de ahí. El regreso no fue fácil, K y yo nos escribíamos todos los dìas pero la distancia empezaba a abrumarnos. Un día lo decidimos, creo que fue idea suya; K tenía esa espontaneidad que podía cambiar tu mundo de un segundo al otro. “Un río”.-me dijo, “hay que inventar un río” “¿un río?” Un río metafísico; un río imaginario que fuera de mi cama hasta la suya. Después de todo, había sido el mar lo que nos había unido, ahora otro cuerpo de agua sería el que mantendría nuestro vínculo. Construimos ese río y en las noches cerrabamos los ojos y navegabamos en él. Íbamos en velero y nos encontrábamos en el punto medio entre nuestras camas. Al día siguiente platicabamos por internet sobre lo que habíamos hecho el día anterior en el río. Así se construyó nuestra relación”.

Unos años después escribí la canción con Julio Ramirez de Reik y dos amigos más, era sobre K y ese río. Era una canción de consistencia acuosa como lo fue nuestra relación. Quería contar la historia del cuerpo de agua, pero también quería describir a K como una metáfora para pedirle que nunca se fuera de mi mundo. En el fondo los dos sabíamos que nuestro amor era imposible, pero mi canción buscaba consolidar un mundo imaginario en una metáfora tangible que siempre tuviéramos presente. Cuando todo estuviera mal siempre habría el río. De ahí salió Anémona. Más que amantes, K y yo fuimos cómplices de la construcción metafísica de un vínculo.

El río, como Narnia y cualquier mundo imaginario, está abierto a todos. Cosa de encontrarlo y adentrarse en él. Como diría Cortázar: “Hay ríos metafísicos.”

A partir de hoy podrás escuchar Anémona de LEZ en la plataforma musical de tu preferencia.

 

,

Related Posts