Ojo por ojo

Cual comezón que inicia en la cabeza y llega al ombligo, la delincuencia organizada recorre y se extiende por todo el país.
 
Los chilangos veíamos “lejano” que se presentaran tiroteos y decapitados en la capital. Sí nos robaban, sí nos secuestraban, sí nos tranzaban, pero los muertos del narcotráfico, ¡jamás!
 
De repente pensamos que el Distrito Federal podría ser más seguro que otras partes de la república.

El fenómeno se hizo evidente en la frontera con Estados Unidos, pues allá está el gran mercado de las drogas. Ciudad Juárez y Tijuana eran tierra sin ley; pobres, decíamos. Tamaulipas y sus narcofosas, después Monterrey y sus bloqueos; aún lejos, pensábamos.
 
La ola continuó su andar. En Michoacán, Durango, Zacatecas y Guerrero se destapó la cloaca y surgieron los tiroteos y ajustes de cuentas. Cuando nos enteramos de la muerte de Arturo Beltrán Leyva en Cuernavaca y los colgados en puentes de Morelos supimos que la violencia estaba a dos patadas del Distrito Federal.
 
Ahora les tocó a los jarochos. Nadie se imaginó que una tarde en Boca del Río tirarían, a plena luz del día, 35 cadáveres sobre la avenida.

Esta semana “La Mano con Ojos” se atribuyó (o eso nos contaron las autoridades) dos decapitados en los límites del DF y el Estado de México… ¿Llegaron los ajustes de cuentas? ¿Ahora serán más evidentes e intimidantes? Lamentablemente pronto lo sabremos…
 

Se reporta un decapitado, el gobierno responde con la detención de un supuesto capo. Más cabezas rodando… Más cabecillas presentados en las instalaciones de la Policía Federal. Cabeza por cabeza, pues.
 
Por lo pronto, más fuerzas de seguridad para Veracruz. El gobierno federal insiste en corretear la comezón y reforzar la rascadera en la entidad donde se presenta la violencia. Ojo por ojo, terror que se combate con más soldados y policías… Pero al parecer los narcotraficantes van un paso adelante…
 


Solo de Guitarra
Este 7 de octubre inicia, formalmente, el proceso electoral para los comicios federales.
 
Andrés Manuel López Obrador o Marcelo Ebrard. Josefina Vázquez Mota, Ernesto Cordero o Santiago Creel. Enrique Peña Nieto o Manlio Fabio Beltrones…
 
De esos nombres saldrá el próximo presidente de México… ¡Qué pinche miedo!
 
Los espero en Twitter: @RodolfoZapata (si no están huyendo de las balas)

 

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