Entre zorras, minifaldas y brebajes

Cuántas veces hemos escuchado el típico “es una zorra”… Tres palabras aventadas con saña de mujer a mujer por el simple hecho de traer un buen escote o una minifalda.

Cuántas veces hemos presenciado piropos guarros… Lanzados con morbo a las chicas por el simple hecho de ser mujeres. 
 
Cuántas veces, lamentablemente, hemos oído incrédulos: “la violaron por salir vestida así a la calle”

Platicaba con Elia Baltazar, periodista, feminista y activista (que pueden encontrar en twitter: @eliabaltazar) sobre la Marcha de las Putas donde mujeres en varias partes del mundo han salido a la calle a mandar el mensaje de “NO es NO”…
 
Por muy provocativo que sea el atuendo, por más sexy que se vea el escote, por muy guapa que sea la chica, eso no le da derecho a los hombres a comérsela con la mirada, sabrosearla, hacerle pasar un mal rato, y mucho menos, tocarla. No es no, rotundo.
 
Lo rudo es que las mujeres son las primeras en descalificar y encasillar de “fáciles y zorras” a otras mujeres. Una acción machista en boca de ellas. En el difícil proceso de construir el respeto en la ciudadanía, ¿no deberíamos empezar por ahí?
 
Elia comentaba que ese no es problema principal, sino los cochinos manolarga. Coincido, pero insisto en la descalificación entre las propias mujeres. ¿Por qué lo hacen? ¿Qué ganan con esa falta de apoyo mutuo? ¡Respondan mujeres!

No me salgan con el típico: “entre mujeres podremos despedazarnos, pero jamás hacernos daño”.
 
Señores, ¡contrólense! ¡respeten! que se note la diferencia entre hombre, animal y cavernícola, aunque ésta sea mínima… 
 
Solo de Guitarra

Hablando de mano largas… Las campañas rumbo a la elección presidencial y a la gubernatura del Estado de México son una suerte de albur de cantina, combinado con los mejores mejunjes para el acto sexual…
 
Eruviel Ávila dice: “Piensa en grande”…
Alejandro replica: “Encinas puede más”…
Luis Felipe Bravo comenta: “Soluciones a tus problemas diarios, ya es justo”…
 
El que ya de plano, no tuvo reparo (yo sí lo digo sin albur) fue Alonso Lujambio con su slogan de “El tamaño sí importa”, en alusión a su altura.
 

Si no están buscando brebajes para los que quieren más, los espero en Twitter: @RodolfoZapata

 

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