El chiste electoral mexicano

Una columna de RodolfoZapata

¿Cómo sé que nuestra partidocracia es un chiste? Porque ex futbolistas, payasos, comediantes y artistas buscan una candidatura de elección popular. Porque algunos candidatos independientes claudicaron y se sumaron a las filas de los partidos políticos. Porque nos soplamos interminables spots en los medios y ninguno nos convence para emitir el voto. Los padres de los normalistas de Ayotzinapa hacen un llamado a no votar el próximo 7 de junio, cuando 17 entidades vivirán una jornada electoral. Ante la evidente falta de resultados por parte de los políticos, el hastío de la ciudadanía se escucha en cada mesa. ¿Por quién votarías tú? ¡Ni a cuál irle! ¡Más de lo mismo!

La democracia es un instrumento valioso de la sociedad, elegir a nuestros representantes es un privilegio, sin embargo en México, políticos corruptos y partidos sólo interesados en sus propias ganancias hacen que en este momento nos preguntemos si queremos hacer uso de esa herramienta.

Aquí hay de varias sopas y los estudiosos del tema le encuentran pros y contras a cada una de las opciones. Lo importante es que las tengan y decidan lo que creen mejor para ustedes, su comunidad, estado y país.

La primera es votar por el ‘menos peor’. Digamos que si son afiliados, no tendrán problema en elegir partido. De la misma forma que si son seguidores de un personaje, por ejemplo, López Obrador que estuvo en el PRD y después formó Morena. Yo espero que al menos no cambien su voto por una tarjeta de Soriana.

La segunda es el voto nulo. Algunos dicen que es la mejor manera de mostrarle a los partidos políticos el verdadero descontento. Acudir a la casilla, credencial en mano, pasar a la mampara y tachar erróneamente la boleta. Hay quienes incluso aprovechan para dejarles un mensaje, seguramente este año abundarán los relacionados a los normalistas asesinados.

La tercera, y por la que yo he optado, es simplemente no votar. Sí, el abstencionismo. ¿Por qué? Porque la clase política no vale ni la ida a la casilla. No voy a apedrear el Senado, ni a intentar pintar en la Cámara de Diputados, mi forma de mostrar desprecio es no votar. Para mí, todos los políticos están cortados con la misma tijera.

Sueño con el día (sí, al mero estilo de Martin Luther King) en que llegue un candidato a la presidencia, ajeno a los partidos, con las ideas necesarias para recuperar la grandeza de nuestro país. Uno que no hable con el cantar clásico de los políticos, pero que no sea un chiste como Gabriel Quadri. Una que rompa con el machismo en la partidocracia mexicana y demuestre que estamos más que listos para que una mujer gobierne al país.

En fin, mientras eso ocurre (y espero verlo algún día) tendremos que aguantar miles de spots, de esos que aseguran que ahora sí sus respectivos candidatos verán por el bien de la población. El chiste se cuenta solo.

Si no están recibiendo despensas, levantando pancartas en algún mitin o aplaudiendo al señor presidente, los espero en Twitter:

@RodolfoZapata

 

 

 

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