Algo anda mal

Si mañana les dieran la oportunidad de dedicarse a la política (diputada, senadora, alcalde, asambleísta, presidente) ¿aceptarían el cargo?
 
Seguramente la mayoría lo haría por los sueldos, el poco o nulo trabajo en oficina, las prestaciones y los beneficios del cargo. Ni hablar del poder e influencias…
Algo anda mal. ¿Pero qué está podrido? ¿La política? ¿Los políticos?

El presidente Felipe Calderón tuvo a bien invitar a empresarios, activistas y líderes de opinión a formar su propio partido político. Así es, si no están a gusto con los que hay y lo que prometen, ¡háganlo ustedes! ¡A ver si muy muy!
 
Dice que él como presidente sabe lo que siente ver la pobreza en el rostro de las personas, qué él sabe lo que es exponerse al voto de la gente, cosa nada fácil… Según sus palabras está “del cocol”… Por no decir de la chingada.
 
Otros exageran cuando son políticos. Ahí está el alcalde de Monterrey, Nuevo León, Fernando Larrazabal, que no piensa dejar su cargo para agilizar las investigaciones sobre casinos ilegales en la entidad y el supuesto cobro que hacía su hermano incómodo Jonás.
 
“El cargo no es mío, es de los regiomontanos, que ellos decidan en consulta si me voy (palabras más, palabras menos)”, comentó el alcalde, al puro estilo Palazuelos.

Se supone que son electos por el pueblo y trabajan para el pueblo. Su sueldo sale de nuestro trabajo diario. Tienen que dejar el cargo cuando no sirven, cuando entorpecen el desarrollo del país, y tienen que ponerse las pilas cuando así lo exigen las circunstancias, no tirar la toalla y echarle la bolita a otro.
 
¿Son las personas, las que llegan a los cargos de elección popular, las que están podridas?
 

También puede ser la política del país en su naturaleza. Como parte del Parlamento Infantil (ejercicio que se realizó en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal) tres chamacos fueron impulsados a “tomar la tribuna”…
 
Sí, al puro estilo Noroña o tal como lo hace el llamado “dipuhooligan” Cristian Vargas, los pubertos hicieron desmadrito parlamentario, con pancarta y todo. ¿Eso es digno de la política mexicana?

La gota que derrama el vaso esta semana: el obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda se aventó el comentario de que el próximo presidente de México tiene que ser eficiente, que vea por el pueblo… Y que “no se clave mucha lana”.
 
Osea que sí roben, pero nomás poquito, de los males el menor… ¡Joder!
 
¿Entonces la política o los políticos? ¿O ambas?
 
Si no están organizando su campaña, creando un partido político o tomando la tribuna, los espero en Twitter: @RodolfoZapata

 

Notas Relacionadas