A usanza priísta, sociedad dormida

¡Se ve, se siente, el gel en el copete! ¡Se ve, se siente, acarreamos a la gente! ¡Se ve, se siente, el desayuno está caliente!

Así, más o menos se escuchaba el día que Enrique Peña Nieto se registró como candidato a la presidencia por la coalición entre el PRI, el PVEM y Nueva Alianza.
 
Y es que pasó lo que sabíamos pasaría en los cuarteles priistas. Don Beltrone desistió a comandar desde la presidencia las ambiciones de poder del “nuevo PRI”. Negociaron bien con él… ¿A caso la secretaría de Gobernación?
Al igual que en el PRD, el PRI nos quiere vender unidad. Un sólo candidato se la va a rifar en 2012: Enrique “el copete más estilizado del oeste” Peña Nieto.
 
La estrategia es (y siempre fue así) no exponer a Peña Nieto, que la cámara de televisión lo apapache (como siempre) y que nadie recuerde temas como el abuso a mujeres en San Salvador Atenco en 2006, cuando él era gobernador; el feminicidio en todo el Estado de México o los altos índices de marginación en varios municipios mexiquenses (Chalco, Nezahualcóyolt, Ecatepec, etc).
 

Enrique Peña Nieto es entre la población el precandidato con más popularidad, basta con escuchar a las doñitas aprobar su matrimonio con "La Gaviota", sus seis hijos (los tuyos, los míos y quizá los nuestros), su juventud (menos de 50 años) y la galantería con la que posa en Televisa. Sí, lamentablemente eso pesa más que sus logros y capacidades políticas. Que pensándolo bien… no son muchas.
 
Los mexicanos tenemos memoria a corto plazo, 12 años de PAN son suficientes para olvidar las quejas cuando gobernaban los priistas.
¿Alguien se acuerda de Arturo Montiel? Ese del enriquecimiento ilícito… Al que denunció hasta el día de su muerte Germán Dehesa… Bueno pues el exgobernador apadrina a Peña…
 

Bien sabemos que la preocupación de los mexicanos recae en la seguridad. ¿Qué pasará con la lucha al narcotráfico? ¿Continuará aún con el PRI en la presidencia?. Seguramente el Ejército regresará a los cuarteles, pero no habrá políticas públicas que rescaten el tejido social… ¿Entonces? A la vieja usanza priista, negociar y pactar con los narcotraficantes.
 

Por el momento, y como parte de la estrategia priista, reapareció el mero, mero… El innombrable, con el que dicen, México tiembla: Carlos Salinas de Gortari. Salinas asegura que en ningún gobierno del PRI se pactó con el narcotráfico, pues hasta a él le tocó combatir a los cárteles. Nomás que los tiempos eran otros, dice. Cosa judicial, no de seguridad nacional. Los tiempos son otros, tiene razón, y sobra decir que el narco no tiene palabra.

 
Hasta ahora, las viejas costumbres como el acarreo, las gorras y playeras de regalo, los tamales calientitos, el “bravo señor presidente” y la foto con chamarra roja, están de vuelta con Enrique Peña…
 
¡Se ve, se siente, tranzamos a la gente! ¡Se ve, se siente, te arreglo el copete! ¡Se ve, se siente, Peña ya se cree presidente!
Si no están viendo la novela de La Gaviota los espero en Twitter: @RodolfoZapata
 

 

 

 

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