Dellafuente: De la bachata trap y otras yerbas sonoras alucinantes

Por Juan Carlos Hidalgo 

Y la música nos mantiene en vilo por lo impredecible… por combinaciones que parecerían imposibles o alucinadas. Denle play a “Te amo sin límites” y aparecerá como fondo musical una bachata; ese género musical que surgió en la República Dominicana y que es un transformación del bolero con influencia del son cubano. Le han llamado “música de amargue”, dado que sus protagonistas suelen estar derrotados por las penas de amor –en la mayoría de los temas- o bien extrañando su tierra natal debido a tener que mudarse a la ciudad para ganarse un trozo de vida.

La bachata surgió entre los estratos más bajos; incluso en Dominicana pasaron años antes de que la radio comercial se decidiera a transmitirla. Lo que surgió en los años sesenta  como una expresión marginal ha ido obteniendo respetabilidad y posibilidades comerciales. Para muchos, la bachata sigue provocando resquemor… se le considera de baja estofa, pese a que conserve esa manera casi virtuosa de tocar la guitarra de los boleristas y que tiende hacia contar acerca de los amores frustrados y sus respectivas tragedias.

No todo mundo acepta las bachatas, por lo que tampoco cabría esperar que se combinara con una derivación tan actual de la cultura hip hop planetaria como lo es el trap. Eso es lo que hace tan alucinante un tema como “Te amo sin límites”, que además conserva el agregado del acento andaluz del vocalista -¿o debemos llamarlo Mc?-. ¡Bachata trap! Nada menos que eso convierte a Dellafuente en uno de los proyectos más inusuales y candentes del panorama hispanoamericano (No en vano en Marvin lo hemos incluido en nuestro recuento de Latin Power).

“El chino” –como le gusta que le digan al líder del asunto- es nativo de Granada y está orgulloso de su herencia flamenca y gitana. A la hora de cantar exhibe su estirpe sin tapujos y con ella emprende una aventura que pretende combinar tradición y modernidad. El tipo no deja de buscar las bases musicales en el enorme e impresionante acervo flamenco y siempre pide autorización a los poseedores de los derechos para utilizarlas como pistas de fondo. Vamos, que respeta su herencia.

Dellafuente forma parte de una andanada de artistas que están transformando al hip hop desde España. Ellos han detectado que había que inyectarle nuevos bríos e ir más allá de las formas ya conocidas. ¿Algunos nombres? C. Tangana, Meneo, La boheme, Agorazein y, especialmente, Maka, amigo y colaborador cercanísimo (todo un cantaor). En la paleta sonora de estos irreverentes puede escucharse rumba, bulería y, claro, reguetón. Pero siempre con un interesante tratamiento letrístico. Dellafuente critica con severidad al rap y al reguetón misóginos y machistas.

Lo que está haciendo un disco como Ansia Viva (2016) es dar visibilidad a una nueva acometida underground que está registrando un importante impacto popular. En la red pueden encontrarse videos que dan cuenta de su capacidad de convocatoria; particularmente los de la gira más reciente llamada Quejíos & Autotune.

Pero volvamos un poco más a la arrojada decisión de recurrir a una bachata para acompañar a su “trapeo”; “El chino” ha explicado a la prensa española tal idea: “Pues surge porque El Maka introdujo una bachata flamenca en su anterior disco y me pareció muy guapo; así que me puse a buscar instrumentales hasta que di con esta, “Te amo sin límites”, y me encanta. Por mí hubiera metido tres o cuatro bachatas más, un disco entero de bachatas. Y no solo me gusta a mí, sino que entra muy fácil y es algo que aquí en España no se ha tocado mucho, está por explotar”.

Así es como Ansia Viva marca otras posibilidades para la música que recurre al español para expresarse. Se trata pues del sucesor de Azulejos de Corales, un debut en regla, que junto a otros mixtapes, circulan en la red y que se pueden escuchar al igual que otros temas extra como “La vida es”, “Entre tú y yo” y “La historia de John Castle”, que también están en Spotify, y que no forman parte de ningún álbum.

Por si no fuera poco para considerar a esta última entrega una de las obras más sobresalientes del año pasado, podemos apuntar también que “Escarmiento” –el tema de apertura- incluye un extracto de una entrevista con el inmenso cantaor Enrique Morente, cuyo legado transformó el cante hondo y que con Omega –junto a Lagartija Nick- dio un giro radical al rock flamenco. Vaya motivo de celebración que la obra de Morente impacte entre la gente del hip hop, pues para gente del indie –Los planetas en el centro– era ya una figura reverenciada.

Pero también podía intuirse que “El chino” fuera fan de otro renovador del flamenco; a lo largo de proyecto Dellafuente hay varios momentos en los que la referencia obligada es Camarón de la Isla, de quien no escatima elogios: “Musicalmente, me parece una verdadera fiera, una voz como nunca hubo y seguramente no habrá. Pero para los chavales pienso que representa a un hombre que tuvo que buscarse la vida para poder comer, y con su voz y su fuerza logró llegar donde llegó. Desde la nada, sin apenas saber escribir, consiguió dar de comer a toda su familia y crear una obra artística que hoy todavía nos emociona. Creo que es eso”.

Así es como ahora existe una rumba trap como “Dame luz”, que como parte del disco ya fue concebida junto a músicos en el estudio. El sampler y las programaciones se van conteniendo, pero ello no impide la participación de Mees Bibkle, Rike Luxx, Xavier Johnson/Iah Cranks y Ellegas, entro otros, con sus bases.

Dellafuente se adapta perfectamente a las condiciones de la época. Su fama parte de las recomendaciones a través de redes, mantiene a salvo su vida privada y está convencido de la necesidad de que la música circule libremente; por ello ha creado su propio sello (que lleva su nombre artístico) y comparte las novedades como van saliendo. Aunque no descarta trabajar posteriormente con una discográfica.

Mientras tanto disfruta el momento de pasar de actuaciones en pequeños sitios a enfrentarse con grandes audiencias en plazas y verbenas. Gente como él está contribuyendo a dar un rizo más a la espiral del futuro desde el presente. No existen limitantes… ellos recurren a esa ars combinatoria en la que nada queda exento, mucho menos a la hora de hacer música. Aquí la España profunda se reinventa.

 

 

 

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