Clowns : Porque el punk rock es la expresión de una enfermedad del alma

Una reseña de Clowns, la novela de Felipe Ríos Baeza

Por Ricardo Cartas

Hace unos días mantuvimos una conversación por Facebook Felipe Ríos Baeza y yo, uno de los eruditos en la obra de Roberto Bolaño y académico reconocido que por fin entrega de su primera novela.

Lo contacté para comentarle que había terminado de leer su libro y que me había parecido conmovedora su historia. Utilizo la palabra “conmovedora” porque Clowns (Ed. 3 Norte /IMACP) es un fragmento generacional, un pedazo de nuestra historia personalísima y que a pesar de estar narrada en Chile no deja de tener su correspondencia con otros países del continente americano.

Tras su lectura me acuerdo de tantos neofóbicos, que no se cansan en subrayar que sólo la música de su generación es la “buena”; así nos encontramos con los rucos que no salen del rock clásico y que desdeñan todo lo que no sea de sus “años de gloria”.

Mi generación es igual: Metallica es dios y lo de hoy simplemente es una mierda.

Pero más allá de esos jaloneos generacionales, hay que entender que el rock es la expresión de una enfermedad del alma. Un malestar que nos lleva a vivir en los límites de donde sale su poética:

Eso. Era eso precisamente lo que diferenciaba a Dylan, a Cohen, a Tom Waits de las huestes de rasgueadores de guitarra. Versos de canción a punto de convertirse en alta poesía. Palabras que taladraban el corazón. O las conciencias”.

Chile de los años noventa no es precisamente el mejor escenario para que surja una banda inspirada en Artaud. Los miembros de la banda son Jano (en la guitarra), Mona (en el bajo y las letras) y posteriormente se sumaría Blas (en la batería). No es la primera vez que nos encontramos con una novela donde se hable de la formación de un grupo de rock en plena adolescencia; sin embargo, creo que es una de las pocas novelas en donde se retoma la poesía, la calidad de las letras como la base de las buenas piezas musicales y donde se cuestiona el equilibro de las sociedades burguesas, la comodidad de lo clasemediero, la armonía, la belleza impuesta por el establishment.

Felipe Ríos logra construir una metáfora del principio básico del rock, esa bella creación de un animal poético que lucha contra su destino sabiendo cuál es su destino. El rock, lo podemos entender gracias a las palabras de Jano:

“Ah, mi buen Blas, así es el mundo del rock: no pidas nada; solo toma lo que tienes delante. Creí que hablaba de Mona, la vedada, pero alejé ese pensamiento como si fuera una mosca. –Eres un ladrón. –No –bramó acercándoseme mucho –solo estamos enfermos”.

Conmovedora. Sí, esa es la palabra con la que podría definirla; pero nunca nostálgica, a mí por lo menos me invitó a desempolvar la guitarra y balbucear un poco de poesía. A hacer un poco de punk rock de buró.

clowns

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