Nueve cintas que pueden ayudarnos a entender el fenómeno de los tiroteos en escuelas

TXT: Toño Quintanar

La semana pasada, ocurrieron una serie de eventos en un colegio del sur de Monterrey los cuales, por su naturaleza absolutamente apabullante, nos recuerdan que la violencia es una potencia dormida que puede hacerse presente en cualquier momento.

Mientras autoridades y especialistas lanzan una serie de atropelladas explicaciones que se debaten entre lo inútil y los contradictorio, se torna más que necesario mirar hacia atrás y estudiar aquellos trabajos las cuales, valiéndose del discurso fílmico, tratan de ofrecernos una aproximación hacia los distintos rostros que intervienen en el fenómeno de los tiroteos escolares.

9Bang, Bang, Youre Dead. (Guy Ferland, 2002).

Las numerosas aristas que dan forma al fenómeno del acoso escolar (bullying, le llaman los entendidos en la materia) se ven abordadas de una forma sumamente inteligente a lo largo de esta producción la cual deja en claro que los abusos que persisten en los ambientes juveniles no son más que un reflejo de lo que ocurre en las sociedades adultas. En medio de un contexto completamente desfavorecedor, un joven marginado deberá de elegir entre sucumbir a esa violencia a la que sus semejantes le empujan constantemente, o dejar en claro que él es mejor que aquellos quienes lo violentan.

8Heart of America. (Uwe Boll, 2002).

No cabe duda de que la preparatoria puede ser un lugar particularmente dantesco. Drogas, embarazos precoces, violencia y todos esos elementos siniestros con los que los adolescentes deben de lidiar todos los días se ven retratados de forma efectistamente áspera en este filme el cual es capaz de escandalizar a cualquier padre de familia. Por supuesto, un ambiente tan plenamente agresivo pronto se vuelve el campo de cultivo perfecto para la rabia homicida.

7. April Showers. (Andrew Robinson, 2009).

En un intento por ensamblar ese rompecabezas que fue la Masacre de Columbine, Andrew Robinson (sobreviviente de tan desolador suceso) se aventura a dirigir este trabajo el cual nos ofrece una mirada íntima hacia el tiroteo estudiantil más célebre de la historia. Lo más trascendente de esta cinta es la perspectiva que nos ofrece con respecto a aquellas personas quienes logran salir con vida de un siniestro de esta clase. Mismo estatus que, por supuesto, se ve acompañado de grandes dolores, culpas e incertidumbre.

6. Beautiful Boy. (Shawn Ku, 2010).

A pesar de la amplísima cantidad de cintas que abordan el tema de las masacres estudiantiles, son muy pocos los trabajos los cuales se avocan de manera específica a la desazón y al sufrimiento que este tipo de eventos causan en las familias de los perpetradores. Una de las perspectivas más crudas y complejas, sin duda alguna. En esta desgarradora cinta, un turbulento matrimonio se encontrará con la peor de sus pesadillas cuando descubran que su hijo (quien es el último remanente que los mantiene unidos) se ha suicidado tras perpetrar un tiroteo en su escuela.

5. Bowling for Columbine. (Michael Moore, 2002).

Valiéndose de una sesuda revisión sociocultural, esta cinta deja en claro que la normalización de la violencia que muchas sociedades occidentales han experimentado durante los últimos años suele ser un motor más que óptimo para el surgimiento de terribles siniestros en escuelas e institutos. Por otra parte, este trabajo también cuenta con la memorable aparición de un Marilyn Manson quien desmiente, de una vez por todas, ese ridículo argumento que asevera que medios como el cine o la música son capaces de propiciar episodios de violencia.

4. We Need to Talk About Kevin. (Lynne Ramsay, 2011).

¿Existe la maldad pura? ¿La violencia es el resultado de una suerte de carencias y abusos? ¿O hay individuos quienes, sencillamente, quieren ver el mundo arder? Ésta es la pregunta que se hace la directora Lynne Ramsay mediante este filme el cual nos presenta un pormenorizado retrato de la mente psicopática por excelencia. Lejos de enumerar motivos que tengan que ver con aspectos externos, esta impresionante cinta juega con la posibilidad de que existen individuos quienes son anómalos por antonomasia.

3. Klass. (IImar Raag, 2007).

Mordaz y enervante drama juvenil en el que se dejan en claro los entramados de esa marginalidad consustancial que múltiples adolescentes a lo largo del mundo se ven forzados a sufrir en el interior de las aulas de clase. Misma circunstancia que, por supuesto, suele traer consigo tremendos episodios de violencia. Tras soportar una serie de abusos que rayan en lo inhumano, una pareja de muchachos decide vengarse de aquellos compañeros quienes, de forma absolutamente gratuita (casi como siguiendo las normas de un sistema no escrito), les hacen la vida imposible.

2. Zero Day. (Ben Coccio, 2003).

Pocas cintas logran introducirnos de forma tan impecablemente estremecedora a la mente de un potencial homicida como esta impresionante cinta la cual documenta la serie de evoluciones psíquicas que impulsan a dos jóvenes a perpetrar una masacre en su escuela. Filmada en un formato muy similar al del video-diario (semi-foundfootage), esta producción destaca por su carácter férreamente realista; mismo elemento al que se suma un ánimo de intimidad verdaderamente cruel.

1. Elephant. (Gus Van Sant, 2003).

Una indiscutible obra maestra y uno de los discursos más complejos acerca del fenómeno de la violencia en las escuelas de occidente. Valiéndose de un juego de perspectivas el cual construye un auténtico macrocosmos psíquico que nos habla acerca de la fugacidad del esplendor juvenil, Gus Van Sant nos ofrece una perspectiva profunda y evocadora con respecto a la infamemente célebre Masacre de Columbine.

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