Los ocho maestros más duros del cine

Una lista de Toño Quintanar

Llamamos maestro a aquel quien, sacrificando su propio tiempo y esfuerzo, nos ayuda a crecer como profesionistas, individuos y seres humanos.

Sin embargo, muchas veces, dicho proceso demanda métodos poco ortodoxos los cuales dejan en claro que existen conocimientos que sólo pueden adquirirse a través del dolor y del esfuerzo esclavizante.

A continuación, te ofrecemos una lista con ocho tutores del mundo cinematográfico con los cuales, definitivamente, no te gustaría encontrarte en tu aula de clases.

 

8. Willie Brown. (Joe Seneca, Crossroads).

Si pensabas que el maestro más exigente que Ralph Macchio tuvo durante su desempeño en el Séptimo Arte fue el entrañable Mr. Miyagui, me temo que te equivocas. En esta cinta, dirigida por Walter Hill, el muchacho quien saltó a la fama por su interpretación como Daniel San da vida a un joven músico, aspirante a blusero, quien encuentra en un anciano y malhumorado armoniquista a su “sensei” por excelencia.

7. Terence Fletcher. (J.K. Simmons, Whiplash).

En este mundo existen maestros quienes, simple y sencillamente, no están dispuestos a permitir que la disciplina a la que le han dedicado su vida entera se vea mancillada por estudiantes mediocres. Claro ejemplo de dicho asunto es este implacable docente quien, con tal de hacer que sus alumnos alcancen la perfección estética más elevada, es capaz de infligir en ellos terribles huellas de violencia física y psicológica.

6. Mickey. (Burgess Meredith, Rocky).

Siguiendo de manera más que honorable con la tradición de ancianos mal hablados e infinitamente sabios dentro del Séptimo Arte; este increíble personaje se destaca como un auténtico referente del abuelo que todos quisiéramos tener (bueno, quizás no). Exigente y agresivo, el hombrecillo no tiene miedo de llevar a Sylvester Stallone al extremo con el fin de hacerle alcanzar su máximo potencial. Un auténtico homenaje a esas personas quienes, por nuestro propio bien, nos han hecho sufrir de manera inexorable.

5. Billy Sunday. (Robert De Niro, Men of Honor).

No cabe duda de que ser el primer afroamericano en entrar al entrenamiento especial para buzos de la armada estadounidense es algo bastante difícil; sin embargo, las cosas se complican por partida doble si tienes que lidiar con un instructor absolutamente racista y amargado. De Niro nos ofrece una increíble interpretación del clásico “gringo bastardo” quien, paulatinamente, logra superar sus propios prejuicios.

4. Jonatahan Shale / James Smith. (Tom Berenger, The Substitute).

Cuando te enfrentas a una escuela regida por pandilleros juveniles sin escrúpulos, no cabe duda de que ser un veterano de Vietnam, con grandes aptitudes mercenarias, es una cualidad de gran ayuda. Este personaje, interpretado por un Tom Berenger cuyo rostro parece más duro que un ladrillo de construcción, deja en claro que ser maestro puede ser una profesión de alto riesgo.

3. Palpatine. (Varios, Star Wars).

Muy probablemente, cuando Anakin Skywalker decidió pasarse al Lado Oscuro, ni siquiera se imaginaba la serie de aberraciones que tendría que cometer con el fin de preservar la hegemonía del Imperio. El llamado “Emperador” exige de su nuevo aprendiz una serie de actos verdaderamente descorazonadores que van, desde traicionar a sus viejos amigos, hasta asesinar niños inocentes; mismo proceso de “aprendizaje” que transforma a Darth Vader en el tipo más malo de la historia de la ciencia ficción.

2. Kitano. (Takeshi Kitano, Battle Royale).

Todos alguna vez hemos asegurado que nuestros maestros de secundaria fueron los seres más crueles y desalmados de la historia; sin embargo, en esta adaptación de la novela de Koushun Takami, dicha exageración se ve llevada a terrenos completamente papables. Cuando una clase completa es secuestrada para formar parte de un atroz experimento social; recae en su antiguo maestro la obligación de informarles que deberán de matarse entre sí hasta que sólo quede uno con vida.

1. Pai Mei. (Gordon Liu, Kill Bill: Vol. 2).

Tomando como inspiración a algunos de los senseis y maestros shaolin más emblemáticos del cine chanbara, Quentin Tarantino nos ofrece un personaje el cual, de forma casi inmediata, se transformó en una figura de culto. A pesar de su desmedida crueldad (aunada a una filosofía anti-occidental y misógina), este delirante individuo también ostenta innegables rasgos de sabiduría humanista; mismos que le permitieron ganarle cierto cariño a una Uma Thurman quien logró demostrar que no era simplemente una “tonta rubia americana”.

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