Bajo el Microscopio: The Wall

TXT: Toño Quintanar

Pink Floyd es una de las influencias más polifacéticas y delirantes dentro de la historia de la música contemporánea. Misma situación que se debe a una serie de experimentaciones estéticas y sonoras que rompen cualquier tipo de barrera con el fin de construir atmósferas y texturas verdaderamente mágicas.

Era de suponerse que una cinta basada en dicho legado musical debería de ostentar todo un despliegue de fusiones audiovisuales las cuales sólo podrían compararse con aquellos procesos que son consustanciales a los estados alterados de la mente.

The Wall (1982) es un documento el cual, hasta la fecha, continua sorprendiendo tanto por su enervante estilismo como por su contestatario desplante simbólico.

A continuación, te ofrecemos diez datos acerca de esta magistral obra.

Bob Geldof (Pink) tuvo serias dudas al momento de participar en el rodaje. Esto debido principalmente a que al artista no le gustaba la música de Pink Floyd.

Jenny Wright no tenía idea de que Geldof le arrojaría una botella de alcohol durante la escena en la que éste enloquece en la habitación de hotel. La reacción de sorpresa de la actriz es genuina.

-Al principio se había considerado que los extras en la escena de la multitud neonazi fueran fanáticos de Pink Floyd. Al final, los extras tuvieron que ser elegidos debido a su piel caucásica.

Bob Geldof sólo dice una frase en toda la cinta que no forma parte de las líricas de las canciones: “Take that, Fuckers!”

Bob Geldof se rehusó a recibir ayuda médica en su mano cortada hasta que la secuencia de la destrucción del cuarto de hotel fuera filmada en su totalidad.

-La cinta cuenta con 15 minutos de animación, aproximadamente.

Roger Waters nunca se mostró muy convencido con el hecho de que Bob Geldof cantara el tema In the Flesh? Según Waters, Geldof le imprimía un acento demasiado irlandés a la letra.

-Cuando la cámara muestra a la multitud durante el pasaje de In the Flesh?, puede verse a una persona con una camisa que reza Bob Geldof.

-Originalmente, Alan Parker sólo iba a producir la cinta. Michael Seresin sería el encargado de dirigir las secuencias en live action y Gerald Scarfe se encargaría de los segmentos animados. Las fricciones entre estos se hicieron tan frecuentes que Parker tuvo que hacerse cargo del trabajo de Seresin.

-A lo largo de la cinta, aparecen aproximadamente 27 canciones. De éstas, sólo 7 (In the Flesh (part one), Another Brick in the Wall (part two), In the Flesh (part two), Waiting for the Worms, Stop y The Trial) son cantadas por Pink o otros personajes de la cinta.

 

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