‘Nausicaa’ un clásico postapocalíptico

Ya que el número de este mes trata del Apocalisis, recordé un clásico de la animación: Nausicaa, primer largometraje de autor del famoso director Hayao Miyazaki, aunque dentro de todas la películas que tiene, ésta sea quizá la menos difundida, tal vez por ser la más antigua, de 1984.
La historia se sitúa en un futuro bastante lejano, ha habido una tremenda guerra y un fuego incesante ha arrazado con casi todo. Mil años después de este apocalipsis industrial la humanidad ha logrado subsistir, sin embargo el mundo está altamente contaminado: hay un mar tóxico y mortal para los seres humanos que se expande, e increíblemente se está gestando una vez más, una guerra. Nausicaa es una princesa de un pequeño valle, pero ella ha encontrado una manera en que los seres humanos encuentren la paz entre ellos y también con la naturaleza.

Nausicaa está basada en los dos primeros volúmenes de la novela en manga que el propio Miyazaki escribió e ilustró en siete tomos. El material impreso es mucho más complejo, tanto en detalles dibujísticos como en el argumento y filosofía. Existe una edición en inglés que puedes comprar en línea, es muy lindo porque se lee al revés, como los libros japoneses. Está impreso en una tinta café obscuro, en vez de negro, y se respetan todas las onomatopellas en japonés que le dan muchísima riquesa gráfica y narrativa.

Comprar en línea:

Volumen 1

Volumen 2

Volumen 3

Volumen 4

Volumen 5

Volumen 6

Volumen 7

Pienso que, con Nausicaa, Hayao encontró algo valiosísimo que repetirá con sus posteriores protagonistas, ya que fue un personaje como ningún otro: una jovencita, que es muy inteligente, fuerte y generosa. Una combinación excepcional, alejada de todo estereotipo de mujer –hecho por demás difícil–, que se repite constantemente en los personajes femeninos de las princesas de Disney. Si te fijas las princesas son bonitas e indefensas y siempre necesitan de un hombre que las rescate o ayude, mientras que las únicas mujeres inteligentes e independientes son las brujas, feas y malvadas. Por eso creo que este cuento, también es perfecto para leerselo a las niñas pequeñas, un regalo para alguna sobrinita, hija, aijada o vecinita que te rodea.

TXT::[@VictoriaKarmín]

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