Poesía en la Ciudad de México

En la Ciudad de México cada vez más, son los colectivos que abordan la poesía más allá de un género literario, transportándolo a la realidad del día a día, haciéndolo más personal y más cercano a las personas. Al final, todos escribimos con experiencias, recuerdos, intereses y pasiones, cada día.

Claro, esta visión se ha visto menguada por la institución, que por mucho tiempo dejó en manos de escritores previamente seleccionador por la misma, la responsabilidad y credibilidad de hacer poesía, sin embargo, desde hace unos años para acá ha ido cambiando, gracias a la propuesta comunal de movimientos de Slam Poetry y Micrófonos abiertos, situaciones de oportunidad para expresarse, involucrar los sentidos y dejar fluir la creatividad que se tiene dentro.

Tuvimos la oportunidad de platicar con Emiliano Mora, quien coordinó junto con Fauto Alzati, las tres primeras ediciones del Festival Verbo, expandiendo los límites del género y permitiendo a personas cercanas o no a la literatura a experimentar con las palabras y hacer de la poesía algo colectivo.

Emiliano nos compartió cómo fue la evolución del Festival Verbo, mismo que nació por la inspiración de bajar la poesía de las grandes élites para acercarlo a un mayor número de personas. Comenzando con la alianza de Más Libros Mejor Futuro y Fausto Alzati, quienes realizaron eventos de lecturas en voz alta entre poetas y personajes de la farándula, en distintas plazas públicas del país, lo cual incluyó a un mayor número de públicos en la promoción de la lectura.

Como resultado de esta alianza, se consiguió la realización de un poemario en conjunto que involucraba la esencia del libro vaquero, lo cual colocó en la esencia de lo colectivo -ya que todos conocemos sus aventuras y lo común que es encontrarlo en los puestos de periódicos-, la creación poética; dicho con otras palabras, el mensaje estaba ahí: ‘poesía en todas partes’, en temas con los que estamos directamente relacionados en la cotidianidad.

Festival Verbo comenzó en 2012, teniendo gran impacto y demostrando que no sólo un grupo reducido gustaba de la poesía, sino que existían pocas oportunidades para involucrarse directamente, lo cual dio la señal para continuar evolucionando con el evento que permitía tirar verbo. Cabe mencionar que en esta edición estuvo presente Saul Williams, músico y poeta de Estados Unidos, muy cercano al movimiento en Estados Unidos.

Continuando con lo que nos mencionó Emiliano, para la segunda edición, Fausto Alzati resaltó la importancia de la música en el movimiento poético, por lo que en esta edición se invitaron a agentes activos de la palabra como Rojo Córdova, Ashauri López, La Mala Rodríguez, Julieta Venegas, Mardonio Carballo, entre otros.

Para ésta última edición, en 2017, nos comentó, la importancia del micrófono abierto, donde se cuenta con tres minutos para expresarte, en este espacio temporal, existe un presentador que además de anunciar a las siguientes voces en el escenario, promueve una dinámica de mucha más confianza y así poder lanzar todas las frases necesarias desde el fondo del alma.

Estas ediciones han promovido que muchas más personas se sumen al movimiento y el flujo de palabras entre los caminos del querer hacerlo y compartir con más personas que tienen el interés de intentarlo, abriendo brecha al cambio entre la poesía tradicional y la poesía vívida.

En esta última, todos somos más que espectadores – receptores que leen o escuchan un poema, se traslada la poesía a los objetos que tenemos a nuestro alrededor, los problemas, las crisis, las alegrías y las complejidades de la contemporaneidad, incluyendo miradas a la diversidad de lenguas pertenecientes a distintos grupos sociales en el país, de esta forma, más personas tienen la oportunidad de sumarse.

Si no estás relacionado con estos eventos, actualmente los puedes encontrar en lugares como el Centro de Cultura Digital, donde además existe una reflexión constante sobre el presente de la literatura, la experimentación y propuestas de textos que circundan en realidades alternas, tan presentes y tan futuras como la palabra misma.

O bien, en el Museo Universitario del Chopo, ambos liderados por Rojo Córdova -agente activo en la Ciudad de México-, en estas presentaciones sólo se necesita llegar minutos antes al evento y registrarse para lanzar versos al aire.

Además de estos lugares, también se realizan en Cine Tonalá, Casa del Lago Juan José Arreola, Biblioteca Vasconcelos y Espacio Cultural Bandini, por mencionar algunos, mismos que anuncian sus eventos en redes sociales, sólo es cuestión de estar al pendiente y atreverse a participar.

Este movimiento sigue creciendo y en el fondo esperamos que se alimente de tal forma para que tomen la voz más y más personas, de todo tipo de edades, donde la diferencia enriquezca la comunicación y enaltezca los discursos que cada uno tiene a partir de su propia realidad, compartiéndolo con más personas, amigos, familiares y conocidos, para tener como resultado la vinculación entre personas, empoderándose y tomando la palabra, un acto de libertad que mucho se necesita en este país.

*Agradecemos a Emilano Mora por colaborar contándonos su experiencia dentro de Festival Verbo.

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