Luis Arturo Aguirre: fotografía y poder en los mitos

TXT: Melvin Nelson

Decir que los mitos son importantes para el hombre podría parecer un sinsentido, pero resulta que detrás de esa idea aparentemente tan sencilla, se esconde todo un universo de pensamientos que estructuran la forma como nos desarrollamos en nuestra realidad no sólo humana, sino también natural.

Lo que en general sabemos sobre los mitos es que son relatos maravillosos y/o fantásticos cuya utilidad era dar explicaciones a fenómenos incomprensible para la humanidad en un momento específico de la historia en su desarrollo cultural. Dichas explicaciones hacían a la humanidad adoptar ciertas actitudes que siempre conducirán a la acción. Por ejemplo:

Ante el desconocimiento del fenómeno físico que produce la lluvia, se creó, en casi todas las culturas del mundo, la idea de una entidad superior cuya voluntad controlaba la caída de las aguas desde el cielo. A partir de ese mito como creencia, muchos pueblos adoptaron una actitud sagrada ante tal fenómeno y la supuesta divinidad que lo provocaba, tal actitud los motivaba a regir su vida según los designios que tuvieran al dios contento para mantener su favor y buena voluntad; para ello también planeaban rituales como los sacrificios que tanto pavor causaron a los españoles en tierras americanas.

Aun ahora vivimos entre mitos que mantienen viva nuestra esperanza por un porvenir mejor y feliz. A diferencia de aquellos tiempos, el hombre ha sabido crearse métodos que brindan “mayor certeza” al conocimiento sobre el cual fundamentar esos mitos, pero; como productos inmotivados del pensamiento del hombre, y en ese sentido cultural; siguen siendo formulaciones que intentan explicar y dar sentido a todo cuanto nos rodea. Lo creas o no, si lo reflexionas un poco, las ideas que construyen otras más complejas como el amor y el éxito, son justamente eso: ideas que bien podrían ser de otra forma.

Para poder entender las implicaciones de los mitos más complejos que hoy le dan sentido a nuestra vida, es importante entender los más fundamentales de momentos ulteriores del desarrollo cultural humano. Es debido a ello que la serie fotográfica El hombre y El Jaguar Luis Arturo Aguirre, fotógrafo mexicano del Estado de Guerrero, resulta interesante y relevante como recordatorio de la figura que en Mesoamérica una vez representó el Jaguar como guardián de las puertas del cielo y del infierno, sostén del universo y matriz de la tierra. ¿Será que los hombres del futuro se maravillen con nosotros igual que lo hacemos ahora viendo al pasado? Mira las imágenes a continuación.